La Amazonia de Bolivia ocupa una superficie superior a la de toda la España peninsular. Este vasto territorio, hogar de comunidades indígenas y campesinas, alberga una inmensa biodiversidad incalculable; pero sufre amenazas crecientes: la deforestación acelerada, incendios recurrentes y degradación ambiental impulsada por la expansión agrícola y la minería. Estas actividades no solo afectan a los ecosistemas: diversos estudios confirman la relación entre el deterioro de la salud humana y la del bosque amazónico
En Riberalta, en el corazón del norte amazónico de Bolivia, donde la selva convive con comunidades que han sabido sostenerse entre la riqueza natural y los desafíos del abandono institucional, surge una propuesta que apuesta por la salud planetaria.
Alimentación de frutos amazónicos
Se trata de un proyecto de Medicus Mundi Mediterrània, desarrollado entre mayo de 2024 y abril de 2026, que se articula gracias a la colaboración con actores locales clave: el Instituto de Investigaciones Forestales de la Amazonia, dependiente de la UABJB (Universidad Autónoma del Beni José Ballivián), una institución de educación superior referente en la región; el CIPCA (Centro de Investigación y Promoción del Campesinado), una ONG boliviana que trabaja por el desarrollo rural sostenible y la justicia social para comunidades indígenas; y la Red de Salud 07. Con el apoyo de la Agencia Catalana de Cooperación y la Generalitat Valenciana, el proyecto quiere situar a Riberalta como un referente global, demostrando que es posible armonizar el bienestar humano con la conservación de la biodiversidad.
Más que intervenir en un sistema de salud debilitado, el proyecto busca transformarlo. Enfocados en la salud planetaria, incorpora la medicina tradicional en los espacios de atención médica, respeta la interculturalidad, y crea puentes de complementariedad entre saberes ancestrales y conocimientos científicos. A la vez, se trabaja con mujeres que viven en un contexto de violencia, promoviendo su autonomía, fortaleciendo sus capacidades y promoviendo el ejercicio de sus derechos: adolescentes que necesitan orientación efectiva para ejercer el derecho a decidir sobre su cuerpo y acceder a métodos anticonceptivos, pacientes con enfermedades crónicas que requieren cambios de hábitos alimentarios y tratamientos adecuados, y comunidades que encuentran en la agroecología una alternativa sostenible de vida. Se promueve el cultivo de frutos amazónicos no solo como una práctica agrícola, sino como una estrategia económica y cultural que fortalece la identidad y el tejido comunitario.
Buenas prácticas de plantas medicinales
La universidad también juega un papel esencial, al incorporar la salud planetaria en sus programas de formación e investigación. Profesores y estudiantes se convierten en actores del cambio, generando conocimiento que nace del territorio y que responde a los problemas reales de las comunidades.
En paralelo, se impulsa un proceso de sensibilización política y social. Desde lo local hasta lo internacional, se busca que la salud planetaria deje de ser un concepto marginal para convertirse en una prioridad. La Amazonía no solo es un espacio geográfico; es un ecosistema vital que sostiene la vida de millones de personas. Cuidar de ella es, en última instancia, cuidar de nosotros mismos.
Encuentro en Riberalta sobre el modelo de gestión sostenible de los bosques amazónicos
A principios del verano, y dentro del ámbito de este proyecto, se organizó un interesantísimo encuentro de varias jornadas en Riberalta, para analizar los vínculos entre deterioro ambiental y salud pública. Especialistas, autoridades locales y actores comunitarios participaron activamente en reflexiones que resaltaron la urgencia de incorporar un enfoque de salud planetaria en las políticas públicas y en los sistemas de salud. En este enlace puedes encontrar todos los detalles del evento y descargar la documentación de las ponencias.
Las jornadas incluyeron la proyección de Don Benjamín, un documental poético sobre la defensa de la Amazonía boliviana, preseleccionado para los Goya 2025 y dirigido por Iván Zahínos, Director de Proyectos de Medicus Mundi Mediterrània.
Luis Delgado y María Angélica Toro
Medicus Mundi Mediterrània